7 consejos para poner bien la lavadora

consejos para poner la lavadora

Reflexionemos por un momento. ¿Quién nos ha enseñado a poner la lavadora? Seguramente la respuesta en un abrumador porcentaje sea la misma: nuestra madre. Es un poco como la cocina. Pero deberíamos darnos cuenta de que las lavadoras son un electrodoméstico que ha evolucionado, y mucho, en los últimos años. Por este motivo compartimos algunos consejos para poner una lavadora de forma correcta.

Existen multitud de nuevas funciones que podemos aprovechar para realizar nuestras coladas de forma más eficiente. Y por extensión, hacer que nuestra ropa sobreviva más tiempo y en mejores condiciones.

Es cierto que el mundo de la moda también ha cambiado y ahora tenemos mucha más ropa que antes, pero de peor calidad. Antiguamente, un traje, un vestido, podía durar fácilmente años. Ahora, mucha de la ropa que consumimos es, en proporción más barata, pero dura muchísimo menos. La sociedad de consumo nos ha llevado a un “compra-usa-tira” despiadado, en el que ya nos parece normal una camiseta que nos dura una temporada, o incluso menos.

A continuación, te ofrecemos 7 consejos poner la lavadora. Seguro que ya conoces alguno.
Pero… ¿los sigues todos?

  1. Separar bien la ropa. Si te fijas en las etiquetas de la ropa, verás que muy pocas son las piezas que realmente necesitan ser lavadas en agua caliente. Normalmente, solo es necesario utilizar agua templada o, incluso, fría. Siempre hemos separado la ropa en dos grupos: color, y blanco. Además, sería conveniente añadir una segunda distinción: lavar en frío, lavar en templado.
  2. Pretratar las manchas más difíciles. Es típico. Un pequeño accidente que nos mancha esa camisa, o ese jersey que tanto nos gusta. Intentamos quitarlo un poco con una servilleta y dejamos la ropa en el cesto, pendiente de la próxima lavadora. Es un error. Las manchas de deben pre-tratar siempre. Incluso antes de dejarlas en el cesto de la ropa. Recuerda que una mancha que sobrevive a un lavado de agua caliente y un secado con calor, es difícil que desparezca nunca ya.
  3. Lavar antes de usar. Es un consejo que estamos hartos de escuchar. Pero que muy poca gente lo sigue. Tendemos a ponernos la ropa tal cual sale de la bolsa de la tienda donde la hemos comprado. Un lavado en frío antes de usarla, ayudará a eliminar los restos químicos que pudiera tener y se llevará, además, el primer destintado de la ropa (típico de la ropa nueva). Recuerda que estos restos pueden ser nocivos para la piel y causar irritaciones y problemas importantes para la salud.
  4. Nunca dejar la lavadora desatendida. Parece bastante lógico. Nunca se nos ocurriría hacer un guiso, dejarlo al fuego, y marcharnos de casa. Pues con lavadora ocurre lo mismo. No tiene por qué pasar nada, cierto. Pero es asumir un riesgo innecesario. En 2010, la empresa Whirlpool retiró 1,7 millones de lavavajillas en Estados Unidos por fallos eléctricos con riesgo de incendio. No dejes la lavadora puesta por la noche. No dejes la lavadora puesta y te marches de casa.
  5. No sobrecargar la lavadora. Es cierto que, para ahorrar energía, se recomienda poner menos lavadoras, y más llenas. Pero todo tiene un límite. Si la llenamos demasiado, la ropa no se mueve bien dentro del tambor, no le llega el agua y no seca bien en el centrifugado. Asegúrate de que quede un espacio vació equivalente a tu mano cuando metas la ropa. Se lavará todo mejor.
  6. Aprovechar los productos naturales. Existen multitud de productos naturales que pueden ayudarte en el lavado. El agua oxigenada combinada con el bicarbonato son un buen blanqueante para quitar esos tonos amarillos de la ropa blanca que un lavado normal no puede quitar. El vinagre, además, hace maravillas con las manchas, y mantiene la lavadora desinfectada.
  7. Buscar alternativas más eficientes. Existen tecnologías de lavado más modernas que permiten realizar tu colada sin utilizar detergentes ni jabones ni suavizantes. Los sistemas de lavado con ozono, por ejemplo, tienen tanta efectividad como cualquier detergente o lejía, pero sin el coste económico de dichos productos químicos ni el impacto medioambiental. Además, dejan la ropa suave, y fresca, sin aditivos.

Todos estos consejos son de sentido común. Algunos los hemos escuchado más de una vez. Otros están en las instrucciones de la misma lavadora. O de las prendas que lavamos. Pero por un motivo o por otro, son consejos que nos cuesta seguir. Y es que la costumbre es, seguramente, el peor enemigo a batir.

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