El reciclaje tiene premio

reciclar tiene premio

Los españoles estamos cada vez más concienciados sobre la importancia de reciclar, reducir y reutilizar para contribuir a la sostenibilidad del planeta. Los datos, aunque podrían mejorar, son significativamente positivos.

Según los datos del Estudio de Hábitos del Reciclaje de los Españoles del Instituto Apolda, en 2018 clasificaron y reutilizaron casi un millón y medio de toneladas de envases.

Con la recogida selectiva ganamos todos

Este incremento ha sido posible gracias al compromiso de 41 millones de personas que han incorporado la separación de residuos a su rutina diaria. El 78,8% de envases de plástico, latas, briks, papel y cartón ya se reciclan en nuestro país.

El año pasado, el contenedor amarillo recibió una media de 15,7 kg de envases por persona (un 12,3% más que en 2017). Las aportaciones al contenedor azul crecieron un 12,4% respecto a 2017, con una media de 18,1 kg por persona.

tropa verde

Sin duda, este compromiso tiene premio para todos: la conservación del medio ambiente. No obstante, muchos municipios han comenzado a implantar acciones basadas en la gamificación que están encaminadas a potenciar aún más la recogida selectiva de envases.

La gamificación como estrategia para fomentar el reciclaje

La gamificación es una técnica de aprendizaje habitual en marketing. Consiste en aplicar la mecánica de los juegos a otros ámbitos, como el educativo, el social o el profesional para alcanzar los objetivos.

En el reciclaje, la gamificación se implementa recompensando a la ciudadanía mediante un sistema de puntos y ranking que les permite disfrutar de premios y otras ventajas. De esta forma se fomenta la economía circular y el aprendizaje durante el proceso de reciclado.

Este método se está extendiendo por numerosos municipios que ven cómo las tasas de reciclaje aumentan.

El Ayuntamiento de Premià de Dalt (Barcelona) ha puesto en marcha un sistema pionero de gamificación. Para ello ha instalado varias máquinas con un sistema de recogida de pequeños envases de plástico y aluminio que recompensa a la ciudadanía que lo utiliza. El objetivo es que latas y otros pequeños envases que llenan las papeleras se introduzcan en estas máquinas que los comprimen. Una oenegé recoge los residuos y recauda dinero con su venta.

máquinas de reciclaje en Premià de Dalt

En Santiago de Compostela (A Coruña) fueron los primeros en poner en marcha la Tropa Verde, una plataforma web donde se inscriben las personas comprometidas con el reciclaje. Cada vez que acuden a un punto limpio obtienen puntos que pueden canjear por recompensas como descuentos en el transporte urbano y en los comercios adscritos.

Su iniciativa, que les ha valido varios reconocimientos, ya ha sido implantada en siete localidades gallegas aunque el objetivo de la empresa creadora es llevar su modelo a otros países europeos.

Otras empresas promueven acciones basadas en la tecnología, como Ecoembes, que lanzó el primer asistente inteligente de reciclaje que soluciona dudas a la hora de separar residuos.

La educación, la colaboración y la innovación son los tres pilares fundamentales de una economía circular que nos ayude a alcanzar las tasas de reciclaje previstas por la UE para los próximos años.

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