Voluntarios por el medio ambiente. Iniciativas que cuidan la naturaleza

Voluntarios por el medio ambiente

Cada vez son más las personas sensibilizadas con el medio ambiente y los problemas que el ser humano causa. Y cada vez son más las preguntas tipo “¿cómo puedo ayudar?”.

Es cierto que la crisis que hemos sufrido en los últimos años y que aún colea ha hecho que muchas personas no puedan ayudar con dinero a este tipo de iniciativas.

Pero hay otras opciones. Dedicar unas horas de nuestro tiempo a la solidaridad con otras personas o con el entorno es una opción muy interesante. Y lo único que tenemos que invertir es eso: tiempo.

Existen programas en prácticamente todos los hospitales para ayudar o acompañar a enfermos que no tienen a nadie. Para ayudar a familias que no pueden pasar todo el tiempo con sus enfermos, por razones de trabajo o razones familiares. Para ayudar a entretener a niños. O acompañar a pasear a mayores. Tan solo hace falta un poco de tiempo. Y esa ayuda, sin lugar a dudas, tiene mucho más valor que el dinero que podamos dar.

Pero también hay planes para ayudar a nuestro entorno solo con tiempo. Campañas de limpieza en las playas, por ejemplo. Algunas, incluso incentivadas. El chiringuito Tibu-Ron, de la playa de Castelldefells, en Barcelona, por ejemplo, realiza desde hace seis años una campaña de recogida de colillas en la playa. Cada vaso lleno de colillas que recojas, te lo cambian por un refresco o una caña.

Campaña para la recogida de colillas en la playa de Castelldefels

Existen grupos de Facebook en poblaciones de todo el litoral que se reúnen cada dos – tres semanas para acciones de limpieza en playas. Recogidas de kilos y kilos de basura de forma voluntaria que complementan el trabajo del ayuntamiento. De nuevo con una sola inversión: tiempo.

El voluntariado es una iniciativa que gana adeptos constantemente

Las cifras dicen que un 5,8% de la población realiza alguna actividad de voluntariado de forma desinteresada. Y el número crece cada día más. Además, se calcula que el 20% de estos voluntarios son mayores de 65 años. Una cifra nada desdeñable, pues además de ayudar a otras personas se mantienen ocupados, volviendo a ser “sentirse útiles” para la sociedad.

Existen, incluso, portales especializados de voluntariado, orientados a encontrar aquellas actividades que se ajusten más a nuestra disponibilidad de tiempo y ubicación (voluntarios.net por ejemplo) o, para los más aguerridos, especializados en voluntariado fuera de las fronteras, en otros países o en zonas delicadas que sufren alguna crisis que necesita una especial atención.

No hay límite en lo que podemos ayudar. Para los que quieran pasar un año sabático ayudando a otros, para los que solo puede dedicar unas vacaciones, lo que disponen de un fin de semana, de una tarde al mes, o de un par de horas a la semana. Al final, es un tema de voluntad. De ganas de ayudar.

Y lo mejor, lo auténticamente fascinante, es la sensación al acabar una acción de voluntariado… No vamos a invertir ni una línea en describirlo. Hay que probarlo.

Al menos, una vez en la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar